República Dominicana

Historia


Historia del Hospital Docente Padre Billini

El Hospital Docente Padre Billini, en principio Hospital Real de San Andrés tiene sus inicios en 1552 cuando Francisco de Molina atendía en su casa en el Callejón de Santo Domingo a enfermos que carecían de recursos. El número de pacientes fue aumentando progresivamente y hubo que recurrir a la caridad pública y luego a la ayuda del Virrey Andrés Hurtado de Mendoza, Márquez de Cañete, quien le escogió un arrabal, le asignó algunas rentas comenzando la construcción por la edificación de las enfermerías. Agradecido Francisco de Molina, designo al naciente Hospital con el nombre de su benefactor "Andrés".

En esas épocas la atención de los enfermos era un acto de caridad cristiana. La salud era un don divino y la enfermedad una prueba de fe. El médico se formaba más como académico que como práctico y socialmente era mejor considerado en cuanto podía comentar adecuadamente los clásicos hipocráticos y galénicos. El principal objetivo al fundar un Hospital era brindar un ambiente para el buen morir. Los que padecían una enfermedad ligera o curable eran atendidos en sus domicilios.

Este hospital de San Andrés, resultó algo peculiar: sin embargo solamente contaba con unas cuantas camas, casi como para guardar las apariencias, y apenas se atendían personas allí, a pesar de que tanto su administrador, como el mayordomo, el médico y las enfermeras tenían sueldos asignados para su administración.


El Hospital y una iglesia contigua que llevaba el mismo nombre, fueron quemados y saqueados por el corsario Francis Drake en el año1586. El centro sirvió como puesto de guardia y de cárceles.


Fue entonces cuando se creó la Casa de Beneficencia en 1869, cuando ya llevaba cuatro años funcionando el Colegio San Luis Gonzaga, el 14 de julio de 1870, la Curia Arquidiocesana autorizó oficialmente el asilo de pobres o Casa de Beneficencia San Vicente de Paúl, establecida por Billini el 19 de julio de 1869 con sólo siete camas en una casa contigua al actual local del Arzobispado.


Datos recopilados reseñan que diariamente visitaba el asilo el Lic. José Ramón Luna (médico-director), la que era celadora, enfermera y guardiana Carlota Saldaña y que una de las primeras asiladas fue María Anastasia, de 86 años , admitida el 21 de julio de 1869, y fallecida dieciocho años después, a los 104 de edad.


Según explicaba el mismo fundador en un informe del 30 de octubre de 1872, habían fallecido 23 asilados y 35 habían sido dados de alta, permanecían aún en el asilo cinco hombres y catorce mujeres, entre los que se encontraban dos ancianas, dos inválidas, cinco enfermas, cuatro recogidas por su estado de pobreza y no tener a nadie y una huerfanita.


Siete años después, el asilo fue trasladado a la conocida Casa de los dos Cañones, en la Calle las Damas, mientras se emprendían los trabajos de reparación y adaptación de su local definitivo, lo que quedaba en pie del antiguo Hospital de San Andrés (en la actual calle Arzobispo Nouel), que hasta entonces se había usado como cárcel pública, En el siglo XIX, tanto el hospital como la capilla que se le había agregado y que eran una dependencia parroquial de la Catedral, les fueron cedidos al presbítero Francisco Xavier Billini, quien en 1880 lo reconstruyó.


En ese momento Billini funda las Hijas del Buen Pastor, que sería la primera congregación religiosa diocesana de nuestra historia, con el solo objeto de atender a los pobres del asilo y al mismo tiempo, como si restaurase las estructuras de apoyo del antiguo Hospital de San Nicolás, tres años más tarde el dos julio 1881, fundaba la Congregación del Buen Pastor y del Apóstol San Andrés, con el objetivo básico de detectar y recoger a huérfanos y ancianos desamparados, visitar a los enfermos y atribulados y asistir al entierro de cada asilado.


La Casa de Beneficencia siguió funcionando después de la muerte de su fundador, regida por una Junta de Caridad. Ese mismo organismo el 14 de mayo de 1894 creó unos estatutos para el gobierno y administración de todas las instituciones creadas por el Padre Billini, es decir, Casa de Beneficencia, manicomio, Hospital de Caridad y Orfelinato. Según el informe de esa Junta de Caridad 10 marzo 1897, la Beneficencia albergaba 23 enfermos y dos acogidos.
Desde el 5 de mayo de 1896 abrían abandonado la casa 16 enfermos ya restablecidos, y desde el 24 de mayo del mismo año habían fallecido 18.
Además de los médicos, componían entonces el personal fijo de la casa, una directora, Josefa Vilchez. y su ayudante María de R. Tejeda, una cocinera, dos lavanderas, un mandadero y por designio del fundador el médico cirujano era el Dr. Pedro Antonio Delgado, a quien el mismo Billini apellidó "primer médico del ejército nacional".


Un refuerzo importante para la continuidad y mejoras que precisaba la Casa de Beneficencia fue la incorporación de ocho hermanas Mercedarias de la Caridad, llegadas al país el 6 de mayo de 1910 por gestiones del arzobispo Nouel y a sugerencia de la Junta de Caridad, que se sentía incapaz de sostener debidamente el centro de salud.


Durante su primer año, sería superiora del grupo Sor Escolástica Josué Egea, a la que sucediera Sor Luisa Barrios o del Barrio (1911-1921).
Con la desaparición de la Junta de Caridad, el 17 agosto 1920, al cumplir cincuenta y un años, la Casa de Beneficencia se convertiría en el actual Hospital Padre Billini, al tiempo que el gobierno militar norteamericano nombraba Director del Hospital al Dr. Ramón Báez Machado (1858-1929), que ocupaba el cargo de Médico en Jefe del mismo desde 1910 hasta 1912 , como imprescindible agente de solidez y continuidad, las Hermanas Mercedarias cumplirían en aquel hospital 75 años de acción apostólica ininterrumpida.

La última remodelación hecha al hospital la realizó el presidente de la República Leonel Fernández Reyna, con una inversión de 15 millones de dólares.

 

Capilla San Andrés

El Hospital Padre Billini cuenta con la Capilla de San Andrés que corresponde a la época, siglo XVI, la cual puede ser considerada como una joya de la arquitectura con predominio del uso del ladrillo.
En la actualidad la capilla se apoya casi en el muro este del actual Hospital Padre Billini.
Las bases, paredes y principales estructuras de la capilla permanecieron. Hay evidencias, según lo revelan los escritos de María Ugarte de que en 1710 se erigió la iglesia, con un capellán y teniente cura, y un sacristán.
El uso del ladrillo fue un elemento característico en la construcción de la iglesia desde el mismo siglo XVI, a tal punto que la bóveda es de ladrillos, con alguna influencia del estilo gótico. Los arcos de nervadura paralelas son un elemento decorativo importante, mientras que la bóveda en ábside cubre la planta.
Entre los elementos de gran importancia del interior de la obra destaca un retablo del siglo XVII. Pertenece al estilo barroco y es poco conocido por los dominicanos. Figuras en alto relieve con características humanas folimorfas (rematadas en hojas), acompañan la imagen de Jesús Crucificado. Para la mayoría de los expertos el retablo es obra de santeros locales. El Cristo del retablo podría ubicarse en los mediados del siglo XVI.
En la Capilla se encuentran sepultados los restos Doctor Pedro Antonio Delgado.

Las Hermanas Mercedarias de la Caridad
El seis de mayo de 1910 arribaron al país y por primera vez pisan suelos de América ocho religiosas, que el 12 de abril habían partido desde la ciudad española de Málaga, para traer el carisma evangelizador mercedario.

En el muelle Sor Escolástica Josué, Sor Patrocinio Lascurain, Sor Anunciación Vidaurre, Sor Rufina Carlos, Sor Amparo Racimo, Sor Inocencia Gómez, Sor Margarita Irazmendi y Sor Luisa Delbarrio, fueron recibidas por el presbítero Guillermo Fapshire y una comisión que las llevaría a la entonces Casa de la Beneficencia, hoy Hospital padre Billini, que honra la memoria del sacerdote y filántropo fallecido nueve años antes de la llegada de las Hermanas.
Ya en el país, sufrieron dificultades en el servicio que ofrecieron a los más necesitados, pero siempre contaron con el apoyo de los Frailes Capuchinos. Fruto de su abnegación fue la admirable fecundidad de la Congregación que se forjó en Centroamérica y El Caribe.

En la guerra de Abril del 1965, las hermanas mercedarias de la caridad del Padre Billini dieron santo alivio y protección, refugio y atenciones, a los contendientes y a los vecinos del hospital.


RERERENCIAS


Sáez, José Luis, S.J. La Obra Hospitalaria del Padre Billini.
Sáez, José Luis, S. J. El Hospital San Andres o Primera Etapa Del Hospital Padre Billini. https://www.bvs.org.do/revistas/amd/1994/16/03/AMD-1994-16-03-095-100.pdf
Suncaribbean. Hospital y Capilla de San Andrés. http://www.suncaribbean.net/rd_laCapital_ZC_mapaMonum_17hospiCapSAndres.htm
Periódico hoy, 11 de mayo 2010. Mercedarias de la Caridad, con un Siglo en el País. http://hoy.com.do/mercedarias-de-la-caridad-con-un-siglo-en-el-pais
DIARIO LIBRE, 6 de mayo del 2011.